Cada vez somos más los que nos familiarizamos con el término “fair play”, sobre todo los que, de un modo u otro, estamos en contacto con el fútbol. Más de una vez hemos visto artículos o imágenes de agresiones en los campos de fútbol, insultos a los árbitros o descalificaciones entre equipos rivales y todo esto tiene que parar. Pero hoy vamos a exponer un caso un tanto diferente.

El sábado día 29 de abril del año en curso, a las 12 de la mañana, daba comienzo el partido entre el CD Narón y el Eume Deportivo, categoría cadete. La emoción se palpaba en el ambiente, porque está en juego un puesto para el pase a la fase de ascenso a Liga Gallega. Árbitro y jugadores salían al campo, ante la mirada de padres y amigos, que allí nos habíamos reunido, para animar a nuestros niños. Nada hacía presagiar lo que allí iba a suceder.

A los pocos minutos de dar comienzo el encuentro, el señor que arbitraba parecía tener claro cuál debía ser el curso del partido, independientemente de lo que sucediera en el terreno de juego, y, dejando a un lado el reglamento, se tomó la justicia por su mano y empezó a aplicar su ley, expulsando a varios jugadores del CD Narón, injustamente, amonestando a otros y dejando, poco a poco, al equipo desnudo y moralmente destruido. En el minuto 49 de la primera parte, el encuentro se suspendía, por falta del número mínimo de jugadores en el campo para poder seguir disputando el partido.

La emoción se cambió por rabia, los amarillos lloraban desconsolados ante semejante alarde de abuso de autoridad; los padres, los abuelos, los hermanos, pequeños y mayores, nos ahogábamos ante la impotencia, la pena, la indignación de semejante injusticia, de un daño moral que nuestros niños no merecían, sufríamos al ver las lágrimas de su propia impotencia correr por sus mejillas sin consuelo. El equipo rival los envolvía en palabras de aliento, los apoyaba, los abrazaba, tanto jugadores como cuerpo técnico, dando muestra, ellos sí, de deportividad, de compañerismo, de humanidad. Nos quitamos el sombrero, todo el CD Narón, ante esos jugadores, niños también, esos entrenadores, y esos padres de Eume Deportivo, por el apoyo mostrado a nuestros niños en un momento tan duro, mientras veían como un señor con silbato, trataba de tirar por la borda la ilusión, los sueños y el trabajo de toda una temporada.

Hoy, esta voz que escribe, habla en nombre de todos los padres del Cadete A del CD Narón para pedir que nunca más, en ningún campo, se vuelva a herir el sentimiento de unos niños, un equipo, que pelea por su sueño, sólo por creer que un silbato y unas tarjetas le dan ese derecho. Señores árbitros, su labor parte de la imparcialidad y de aplicar las normas de un reglamento que ustedes deberían tratar de aplicar con justicia, no de hacer daño a unos niños que no les han hecho mal alguno, que sólo quieren disfrutar de su pasión y hacer disfrutar a sus seres queridos.

 

Escrito por A. G. T. en representación de los padres/madres del Cadete “A” del C. D. Narón 

 

Fuente : http://muchacalidad.com/ferrolterra-carta-abierta-de-los-padres-del-cadete-a-del-cd-naron/

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